Würzburg: atracciones y guía de viaje

Wurzburgo es una ciudad bávara a orillas del río Meno, conocida por la Residencia de Wurzburgo, un palacio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO con uno de los frescos de techo más grandes del mundo, y por las colinas cubiertas de viñedos que producen el vino de Franconia, vendido en las características botellas redondas Bocksbeutel. El casco antiguo, reconstruido tras la destrucción bélica, se articula en torno a la fortaleza de Marienberg, que domina el río, y al núcleo peatonal cercano al puente sobre el Meno.
Wurzburgo se encuentra en el extremo norte de la Ruta Romántica alemana, lo que la convierte en un punto de partida natural para un viaje por carretera hacia el sur, rumbo a las ciudades medievales de Franconia y Baviera. La carretera que discurre por el valle del Meno atraviesa viñedos en terrazas y pequeños pueblos vinícolas, y la propia ciudad es lo bastante compacta como para recorrerla a pie tras aparcar cerca del casco antiguo.
Principales atracciones
Residencia de Wurzburgo

Un palacio barroco declarado Patrimonio de la Humanidad cuyo techo de la escalera principal alberga un único fresco de Tiepolo, uno de los más grandes del mundo.
Fortaleza de Marienberg

Una fortaleza en lo alto de una colina al otro lado del Meno que sirvió como residencia de los príncipes-obispos de Wurzburgo durante siglos y ofrece vistas panorámicas de la ciudad y los viñedos.
Puente Viejo sobre el Meno

Un puente de piedra flanqueado por estatuas de santos y príncipes-obispos, muy popular para tomar una copa de vino local al atardecer con vistas al río y la fortaleza.
Catedral de Wurzburgo

Una de las iglesias románicas más grandes de Alemania, reconstruida tras los daños bélicos y con las tumbas de antiguos príncipes-obispos.
Iglesia de peregrinación Käppele

Una iglesia de peregrinación barroca de dos torres en una colina de viñedos frente a la fortaleza, a la que se llega por un camino escalonado flanqueado de capillas.
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